Saltar al contenido

Para qué sirve la Azitromicina

La Azitromicina es un medicamento que pertenece al grupo de lo que son los macrólidos, al mismo tiempo que se reconoce como una medicina de tipo antibiótico. Tiene la capacidad de que una vez que se ingiere en cualquiera de sus presentaciones, su biodisponibilidad es de aproximadamente un 37 por ciento; además de que en aproximadamente tres horas e incluso dos, se llega a los niveles óptimos de concentración plasmática. Suele excretarse a través de la orina.

Propiedades de la Azitromicina

Su función central es la de penetrar en la membrana de las células de tipo bacteriano con la finalidad de bloquear el proceso de unión de lo que son los RNA de trasferencia y así evita la asociación de los péptidos e inhibe el proceso de síntesis de las proteínas.

Mecanismos de acción de la Azitromicina

Tiene la facultad de ejercer un detenimiento en el proceso del crecimiento de las bacterias que suelen provocar determinadas enfermedades que resultan en infecciones en el organismo. Entre ellas podemos mencionar desde la neumonía hasta enfermedades de trasmisión sexual; según sea el caso.

¿Para qué enfermedades sirve tomar la Azitromicina?

La Azitromicina sirve para:

  • Tratamiento de la bronquitis.
  • Tratamiento de la neumonía.
  • Tratamiento de la faringitis.
  • Tratamiento de la amigdalitis.
  • Tratamiento preventivo de infecciones en el corazón.
  • Tratamiento de infecciones que se presentan en la piel.
  • Tratamiento de infecciones en el aparato tracto respiratorio.
  • Tratamiento del tracto respiratorio de tipo superior.
  • Tratamiento por la fiebre tifoidea.
  • Tratamiento por infecciones de tipo pediátrico.
  • Tratamiento de la otitis media.
  • Tratamiento de casos de profilaxis de malaria.
  • Tratamiento por gonorrea.
  • Tratamiento de la sífilis.
  • Tratamiento de la enfermedad de tipo pélvica inflamatoria.
  • Tratamiento de enfermedades de transmisión sexual.
  • Tratamiento de la uretritis de tipo no gonocócica.

Pastillas para infecciones

¿En qué presentaciones se vende la Azitromicina?

  • Atoxitom con 1 tableta de 500 mg.
  • Atoxitom con 3 tabletas de 500 mg., cada una.
  • Atoxitom con 4 tabletas de 500 mg., cada una.
  • Atoxitom con 6 tabletas de 500 mg., cada una.
  • Azibiot con 3 tabletas de 500 mg., cada una.
  • Azitrocin con una solución inyectable con 100 mg/ml., ampolla con 5 ml.
  • Azitrocin con 3 tabletas de 500 m., cada una.
  • Azitrocin con polvo de 200 mg/ml.
  • Koptin con 3 tabletas de 500 mg., cada una.
  • Macrozit con 4 tabletas de 500 mg., cada una.

Dosis de la Azitromicina

LA PRESENTE INFORMACIÓN ES DE CARÁCTER EDUCATIVO Y NO REPRESENTA UNA PRESCRIPCIÓN MÉDICA. SIEMPRE CONSULTE A SU MÉDICO ANTES DE CONSUMIR CUALQUIER MEDICAMENTO.

En términos generales y de acuerdo a su edad promedio de vida que suele ser larga, los médicos suelen dosificar la ingesta de este medicamento por la vía oral en una sola toma al día y la cantidad media de 1,5 g. De manera concreta se puede afirmar que en general, en lo que concierne a la presentación de la azitromicina en forma de tabletas, se suelen ingerir bajo receta médica una vez al día en un lapso de tiempo de aproximadamente cinco días. Mismo criterio se aplica para la suspensión oral.

En lo referente a la presentación de la azitromicina de tabletas de liberación prolongada, normalmente se dosifica la ingesta de una tableta al menos una hora después de que se hayan ingerido los alimentos y la misma se toma tres veces al día. Ahora bien, en el caso de que se vaya a ingerir la azitromicina como suspensión, debe tenerse en cuenta que antes de la administración, debe de agitarse bien el excipiente. Una vez que se administrará debe hacerse empleando una cuchara y de preferencia un recipiente medidor de dosis para que siempre sea la que se indica.

También suele recomendarse la dosificación de la azitromicina a través de la presentación en polvo para que este sea diluido en suspensión. En este caso, dicha dosis deberá mezclarse de manera adecuada con agua dentro de una botella o recipiente indicado por el propio médico y posteriormente tomarse dicho medicamento.

En todos los casos, si por alguna reacción u otra causa, llega a vomitar después de que se haya tomado la dosis recetada por el médico de la azitromicina, deberá inmediatamente asistir al hospital para que lo revisen. Independientemente de ello, debe de saber que desde el inicio del tratamiento debe de sentir algún tipo de mejora en su salud, si no es así, igualmente debe asistir con el médico tratante para que valore la factibilidad del tratamiento y actuar en consecuencia. Si durante el tratamiento si siente alguna mejora, aun así deberá terminar el tratamiento, es decir, no lo suspenda bajo ninguna razón.

En el caso particular de los pacientes pediátricos, se manejan diferentes dosis de la azitromicina en relación con los pacientes adultos y geriátricos. Esto es, en términos generales se recetan a los niños la ingesta por día de 10 mg., para una sola toma y la duración del tratamiento no debe exceder los tres días de manera consecutiva.

Efectos secundarios del consumo de la Azitromicina

  • Sensación de náusea.
  • Presencia de diarrea.
  • Casos de vómito.
  • Trastornos en el proceso de metabolismo.
  • Trastornos en el sistema nervioso.
  • Trastornos de tipo gastrointestinal.
  • Casos de candidiasis.
  • Dolor en la zona del abdomen.

Contraindicaciones por el uso de la Azitromicina

Esta altamente contraindicado el uso de la azitromicina en aquellos pacientes que resultan alérgicos a este tipo de medicamentos. Tampoco debe usarse este medicamento si es alérgico a la eritromicina e incluso a aquellos que como estos, pertenecen al grupo de los macrólidos.

Cabe la posibilidad que en medio del tratamiento en curso, se presente un caso de sobreinfección debido a la presencia de determinados hongos. Debe también tener en cuenta que en caso de tener una carga hereditaria de intolerancia a lo que es la fructuosa, deberá estar contraindicado la azitromicina.

¿Cuáles son las precauciones al tomar la Azitromicina?

Se debe, en caso de ser necesario, informar al médico si se es alérgico de la propia azitromicina. Si por algún otro tratamiento, está tomando algún tipo de anticoagulante, es necesario que el médico tratante lo sepa antes de indicar la toma de la azitromicina. Mismo criterio se aplica si como paciente está tomando un medicamento para el manejo adecuado del ritmo cardíaco.

En el caso particular de las pacientes en estado de embarazo o lactancia materna, en caso de que no exista otra alternativa de tratamiento y no sea de alto riesgo aplicar la azitromicina, se procede a dicho uso para el tratamiento de la enfermedad que conste.

Debe informarle al médico de manera oportuna si en el momento de la consulta previo al tratamiento con azitromicina, está tomando otro tipo de medicamentos y en su caso, enlistar los que son.

Caso contrario, si por alguna otra razón usted asiste a la consulta con el médico debe, en caso de ser así, que en este momento está tomando un tratamiento con la Azitromicina.
CONSULTA A TU MÉDICO.