Saltar al contenido

Para qué sirve la Furosemida

La Furosemida es un medicamento conocido como furosemida, forma parte del grupo del diurético que se encuentra comprimido. La idea principal por el cual suele recetarse este medicamento, es para que el paciente que lo requiera, aumente la cantidad de orina necesaria en las personas normales y que por la sintomatología que presenta el propio paciente, es menor al promedio.

La forma en cómo funciona este medicamento, es por medio de un efecto activo del componente de la furosemida que ayuda a que el cuerpo deseche toda aquella cantidad de líquido que se está reteniendo. Hay que señalar también, que en el mundo de los deportes, han llegado a utilizar el principio activo de la furosemida para ocultar otras sustancias prohibidas.

Propiedades de la Furosemida

La función central de la furosemida, es el de ser un agente inhibidor del proceso de reabsorción de los llamados electrolitos; al mismo tiempo que reduce los niveles de reabsorción del elemento conocido como cloruro de sodio. De manera inversa, la furosemida ayuda a aumentar los niveles de excreción del componente del potasio. Tiene también la característica de estimular el transporte de los electrolitos.

En cuanto a la capacidad de absorción de la furosemida, esta suele ser en términos porcentuales, altos. Normalmente están en un rango del 60 al 70 %, aproximadamente. Ahora bien, en el caso particular de aquellos pacientes que padecen  una enfermedad de tipo renal terminal, los niveles de absorción de la furosemida disminuye a un rango del 46 %, aproximadamente.

El proceso de metabolismo de la furosemida, se desarrolla en el hígado de las personas. Normalmente el periodo de vida efectiva de sus componentes está entre media hora y una hora aproximadamente. Suele desecharse los residuos por la vía renal e incluso suele excretarse por medio de la leche materna. En este último caso, por eso es importante que al consumir furosemida, no esté en lactancia la mujer.

¿Para qué enfermedades sirve tomar la Furosemida?

La Furosemida sirve para:

1. Tratamiento en personas con algún tipo de hipertensión.
2. Para personas que desarrollan edemas en varias partes del cuerpo.
3. Personas que presentan algún tipo de insuficiencia cardiaca.
4. Tratar el aumento de los niveles de los triglicéridos.
5. Tratar el aumento considerable del colesterol.
6. Personas que padecen agrandamiento gradual de la próstata.
7. Personas que manifiestan dificultad al respirar.
8. Personas que desarrollan un aumento de peso.

Muestra médica de Furosemida

¿En qué presentaciones se vende la Furosemida?

– Frasco con la cantidad de  20 tabletas de 40 mg., cada uno.

Dosis de la Furosemida

LA PRESENTE INFORMACIÓN ES DE CARÁCTER EDUCATIVO Y NO REPRESENTA UNA PRESCRIPCIÓN MÉDICA. SIEMPRE CONSULTE A SU MÉDICO ANTES DE CONSUMIR CUALQUIER MEDICAMENTO.

Es importante subrayar que este medicamento debe obtenerse e ingerirse bajo prescripción médica. Las dosis del medicamento dependerán del criterio del propio médico en turno, dependiendo de la sintomatología de cada paciente en particular. Normalmente el rango de dosificación en los adultos es de 20 a 80 mg., de manera diaria, cuando se está iniciando el tratamiento. Después cambia a 20 a 40 mg. cada dos días.

Las personas que requieran consumir la furosemida, deberán hacerlo preferentemente cuando se encuentran en ayunas en las primeras horas del día. Deberán hacerlo acompañado de agua natural. Ahora bien, para tratar el tema particular de la dificultad en la respiración, generalmente el médico señala que se tome en horas de la tarde la furosemida.

Efectos secundarios del consumo de la Furosemida

La furosemida, generalmente tiene un comportamiento particular en relación al tema de la presencia y desarrollo de efectos secundarios. Normalmente estos se presentan al inicio del tratamiento que el médico receta al paciente en particular. Suelen presentarse episodios de mareos recurrentes, dolor de cabeza, algún cuadro de visión borrosa e incluso episodios frecuentes de estreñimiento.

De especial interés está el monitoreo de los siguientes efectos secundarios, toda vez que pueden afectar en mayor grado la salud del paciente. Entre ellos está la presencia de problemas en la respiración, dificultad y dolor moderado al ingerir los alimentos, salpullidos en varias partes del cuerpo, episodios de vómito frecuente y contracciones fuertes en el estómago.

Contraindicaciones por el uso de la Furosemida

Como en la mayoría de los medicamentos, toma especial interés el tema de las mujeres embarazadas. En el caso de la furosemida, es necesario que no se tome este medicamento, salvo que por indicación profesa del médico se diga que sí. En otro caso, en aquellos pacientes que lleguen a tomar bajo prescripción médica la furosemida, deberán evitar manejar automóviles pues este afecta las reacciones.

Tampoco debe tomarse el medicamento y consumir bebidas alcohólicas ya que esto altera el funcionamiento del cuerpo, de manera particular, el sistema nervioso. Es necesario que los pacientes a los que se les receta este medicamento, tomen en cuenta estas contraindicaciones para evitar algún daño irreparable en su propia salud, afectando su organismo.

¿Cuáles son las precauciones al tomar la Furosemida?

Es necesario que aun cuando el médico le haya recetado la furosemida, si lo sabe, le señale si se es alérgico al componente. También es necesario hacerle del conocimiento del médico si en el momento de la consulta, se está llevando a cabo otro tratamiento con otros medicamentos. Incluso si está consumiendo algún complemento alimenticio y/o multivitamínico.

En caso de que padezca alguna enfermedad renal, es necesario que el médico lo sepa para decidir cómo indicar la dosis de furosemida si lo considera necesario o, en el mejor de los casos, sustituirlo por otro medicamento que ayude a eliminar los síntomas del padecimiento diagnosticado. Si por alguna razón se olvidó de tomar el medicamento, tómelo si no está cerca la hora de la siguiente toma.

No debe alarmarse el paciente si en el inicio del tratamiento presenta comportamientos de reacción como mareo, e incluso algún desmayo. Es hasta cierto punto normal esta reacción. Aun así solo sucede al inicio, si este comportamiento persiste durante mucho tiempo, deberá notificarlo al médico en turno para evaluar el comportamiento de la furosemida.
CONSULTA A TU MÉDICO.